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jueves, 21 de julio de 2011

quiero decirte mil y un cosas, pero mi plan no funciona asi.
Soy una tarada!
Quiero hablarte, decirte "mira, escuchame, esto no es asi, asi y asi" pero a la vez arruino todo, pero si no lo hago lo que se arruina es mi cabeza, es mi estomago, es mi estado.
Me arruinas ee! que lindo arruinarse con vos? no, porque no lo hacemos juntos, me arruinas sola.
Que complicada que estoy, no se que siento, o si y no quiero seguir aceptandolo, QUE CARAJO ME HACES? explicame porque no puedo entender.

jueves, 17 de marzo de 2011

fac

sabes que pasa? que aunque vos no quieras creerlo me importaste mucho. El destino cambio, me equivoque y las cosas no pudieron ser, pero me duele lo que decidís porque te sigo queriendo mucho y te valoro, fuiste una gran persona conmigo y lo voy a recordar siempre, gracias por mostrarme que el mundo seguía, lo hiciste y muy bien. Ojala pienses mejor las cosas y aunque sea podamos hablar de nuestras vidas.
Te deseo lo mejor, sos increíble!

miércoles, 16 de febrero de 2011

Conclusiones de terapia

Esa tarde antes de irse de la sesión de todos los jueves con la Dra. Suarez, Elo se paro junto a la puerta, la abrió, dio un giro sobre si misma, miro a su psicóloga sentada en el sillón rosa pálido y en base al tema del día pensó en voz alta: "ahora entiendo, tiene un poder enorme: puede hacerme feliz, pero al instante puede destruirme como nadie", con la misma paz en que pronuncio las palabras, cruzo la puerta y siguió con su rutina.

lunes, 14 de febrero de 2011

Perfume

Era el día de los enamorados, de tener todo Eloisa pasaba a no tener nada. Su nueva relación había sido parcialmente arruinada por sus malos movimientos y aunque no todo estaba perdido, no había ánimos de festejo, además cargaba con la cabeza complicada y bipolar de su ex novio, aquel que tiempo atrás la había echo llorar como nadie, en el presente le regalaba días perfectos.
Como su cuerpo le pesaba, tenía calor, estaba fastidiosa y el día la molestaba al punto de enfurecerla, Elo pensó que lo mejor era pasar el día en la cama, en estado semi vegetativo, durmiendo, leyendo, mirando la televisión y sin pensar. En momentos de la tarde miraba cosas que le producían unas pequeñas lágrimas que secaba rápidamente, le agarraban momentos de debilidad y enviaba mensajes que al no ser respondidos la hundían mas en su incomodo colchón.
Aunque hacia casi un año que no estaba de novia, era su primer san valentin sin esa persona y aunque no creía estar mas enamorada su corazón esperaba por el en el futuro. 
Tomo una remera rápidamente porque se entero que tenia visitas y estaba en pijama, cuando se la puso sintió el perfume que mas amaba, el olor que la llenaba y se transporto con la mente a un día de la semana anterior donde el sol pegaba fuerte afuera pero la habitación estaba un tanto a oscuras, donde el único ruido era una televisión de fondo y su respiración, donde lo abrazo como si fuera a morir, le acaricio la cabeza como si fuera la ultima vez que lo haría y lo beso con furia dejando salir todas las ganas contenidas durante tanto tiempo, calmando con las miradas directas a los ojos el sentimiento de vacío que tuvo cuando lo extraño por tanto tiempo. No podía creer que su perfume había penetrado tan fuerte en esa remera, la olio, la sintió, inspiro las notas y las dejo recorrer su cuerpo. Era su perfume, su perfume la hacia volver loca...

sábado, 8 de enero de 2011

Nuevo amanecer, una vez mas

Eloisa se levanto esa calurosa mañana de enero pensando en lo poco que faltaba para irse al mar, aunque era algo que la llenaba de felicidad, había un pequeño hueco que no le gustaba en su interior. Fue hasta la cocina y desayuno sus habituales cereales con leche en pijama mientras miraba el sol por la mañana disfrutando el increíble silencio que habitaba su casa. Era raro, porque sentía una incomodidad en esa paz, algo que no le cerraba y no le dejaba completar la sonrisa. Tomo una hoja de papel y anoto en ella: "DESCUBRIR ESTE VACÍO" y lo pego en la heladera con forma de recordatorio, para todo el día tener presente que antes de partir debía saber que era esa oscuridad en su ser.
Hacía poco había empezado ese nuevo año y creía haberlo echo con su pie derecho para tener días inundados de suerte y felicidad, también hacia poco había cumplido un año más de nacida y aunque era chica, sentía que la vida se le pasaba y se proponía disfrutarla a cada instante respirando despacio, comiendo mucho, durmiendo lento, observando y escuchando todo, sintiendo cada superficie, cada nueva acción en la piel.
Se fue a vestir y salio a correr, para despejar su cabeza y ver si la brisa de los árboles de aquella plaza le traían algún perfume, algún recuerdo, algún pensamiento que la ayudaran a decifrar ese acertijo, pero después de una hora volvió solo con el agotamiento encima de su cuerpo, con el sudor a causa del calor y la idea de las tantas menos calorías en su ser, abrió la ducha y puso a llenar su bañadera mientras se tiraba bajo el ventilador a descansar. Una vez llena, fue entrando de a poco al agua, y se dejo llevar por el perfume de las sales, relajándose con la espuma y fue ahí cuando cerro los ojos y escucho el silencio del agua que sintió que ese espacio negro era un amor que extrañaría en su tiempo fuera. Ahí, Elo, vio con otros ojos que en su interior de a poco, emergía un nuevo amor.

lunes, 3 de enero de 2011

La infancia duele a veces diria Elo

Sentada en el sillón frente a su psicóloga de siempre, Eloisa se dispuso a adentrarse en un tema que nunca se había animado. Con miedo, con cuidado, con duda empezó a hablar de acuerdo a lo que aparecía en su memoria, solo tenia que mirar hacia adentro, mirar sus recuerdos.
- Tengo flashes, especies de imágenes de ese día que no recuerdo si era de tarde o noche, quizás mucho de lo que pienso que hice es mi imaginación pero estoy segura de algunas cosas - Catalina le dio espacio, ese espacio que ella siempre solía darle, el espacio para que su paciente se explayara, para que se soltara, tantos años de relación era lo que producía que con miradas y gestos Eloisa entendiera lo que su doctora le quería explicar, fue por una leve inclinación de su boca y un gesto con sus manos que continuo concentrándose y cada vez se dispuso más a soltar ese recuerdo que desde muy chica la torturaba en su cabeza. - Creo que es un recuerdo lleno de puntos dolorosos que hay que profundizar- Cata la interrumpió y le dijo "la psicología dejamela a mi, vos pensa en vos" - ¿sabes de que me acuerdo? de estar sentada frente a la computadora dejando que mi aburrimiento me lleve a buscar donde no debía y así fue como encontré lo que no quería. Yo no se si es verdad pero hay cosas que me atormentan, los emails eran entre mi mamá y su novio, ex ahora, me acuerdo imágenes como de película, separadas, cortadas, manchas negras, me acuerdo de leer y no querer leer mas pero seguir por la intriga y la incomprensión y sentir como me iba perforando cada palabra una parte del cuerpo, me sentía atónita, loca, sorprendida, un colador que iba dejando salir por cada agujero una parte de si hasta quedar en la nada y lo peor, es que solo era una nena, trece años quizás. Leí cosas sobre mi madre, cosas que nunca pensé y que nunca voy a saber si son ciertas porque nunca voy a preguntar, delicado como la porcelana; también vi una noticia de papá, que aunque creo que si me preguntarian tomaría el acto como cobardía, falta de interés y me decepcionaría, me afecto de otra forma, me provoco compasión, entendimiento y sufrimiento. Es raro, porque nunca voy a saber si cada párrafo era una verdad, que porcentaje de mentira tenia cada carta, pero igual lo tengo grabado en mi memoria, oscuro y oculto pero a veces salen a flote esos recortes llenos de violencia, de agresividad, de falta de respeto y abuso de poder; creo que eso hizo que yo sintiera el asco que siento cuando pienso en esa persona y agradezco que la vida lo haya sacado de mi camino, creo que me hubiera lastimado mas cada día. Perdón Cata, no puedo seguir mas-

Ahí termino la sesión, de a poco Elo abrió una puerta, volvió a su infancia y saco lo malo de ella, esa incertidumbre que la desvelaba, esas preguntas que no se animaba a hacer y que nadie le iba a contestar, esa negación, esas sensaciones locas al menos pudo compartirlas.

miércoles, 5 de mayo de 2010

Eloisa viaja al norte

Soy Eloisa otra vez, retorno con mi escritura a kilómetros de casa.
Viajé al norte, la descripción del lugar es : PAZ, AIRE, SILENCIO. Cada palabra es sinónimo de pensar.
Como para no perder la costumbre, él viajó conmigo. No, no es como piensan; con nosotros vinieron más personas.
Lo que quiero contar en realidad es una conversación melancólica que tuve con el silencio.
El viento me preguntó por qué me guardaba las risas y aparentaba no tener fuerza, como una ingenua yo creía que si no sonreía nadie lo notaría, pero hasta el viento lo notó.
Dirigí una mirada intensa y entendió de que se trataba. Hizo soplar una brisa para atenuar mi calor y mostrarme que había otro viento mejor.
Cada vez que miraba al cielo con desesperanza y los ojos perdidos, el viento soplaba.
Esa tarde pude calmar el dolor naturalmente, igual la herida es grande y no tiene intención de sanar.
Photography Graphics

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martes, 6 de abril de 2010

Eloisa no paraba de luchar




En el medio del silencio de la noche solo se escuchaban las suplicas de Elo para despejar al dolor. Estaba tan confundida que hasta su cuerpo reaccionaba diferente.
Había cosas que no sabia manejar, cosas que no sabia como creer y cosas que no la ayudaban a cicatrizar. Pensaba en su futuro, en los dos caminos que podía caminar y que muy a su pesar, no iba a ser su decisión.
Su felicidad estaba en otras manos, ella solo podía esperar y ver como el tiempo jugaba.
Escucho mil consejos, que siempre  terminaban en lo
 mismo. Le costaba mucho hacerse la idea de un "hasta luego" pero mucho más la idea de un frió "chau". Para ella no había alguien más importante, su vida se centraba en esa persona, su risa, sus llantos, sus sonrisas, sus alegrías, sus tristezas siempre dependían de él.
Algunos momentos del día se sentía fuerte, segura y con esperanza de que todo iba a mejorar y su destino iba a ser como el que ella había soñado, en otros, todo se nublaba, todo oscurecía, el pánico la confundía, los nervios la mataban y sentía que nada valía la pena, porque con el se iba su vida, y tenia tanta seguridad de que el se iba a ir, hiciera lo que hiciera...
La conozco bien, es persistente, y se que el amor que siente no lo sintió nunca, se entrego como si fuera ella misma, como si la otra persona fuera su complemento y su razón para vivir, su meta; por eso se que ella no va a parar de luchar por lo que tuvo alguna vez, no va a parar de luchar por hacer feliz al hombre que ama, por ser feliz ella, por cumplir sus sueños. Ella no va a parar de luchar, aunque tenga que sufrir, amigarse con viejas amigas, maltratarse ella misma, llorar, sentir los dolores que le comprimen el pecho; ella puede superar todo, porque siente que cualquier dolor, puede ser combatido por el amor que tiene, eso es de lo único que esta segura, de su amor.

lunes, 29 de marzo de 2010

el dolor del amor

,Corría marzo y Eloisa no soportaba su vida en esos días. Cada paso nuevo parecía traerle más angustias y nudos. Su cabeza no soportaba tanta presión, tantas dudas y su corazón estaba exhausto de tanto dolor. No había ningún medicamento que le sirviera, no existía un respiro profundo que le trajera alivio. Solo sus beso podían calmar el peor llanto, pero los sentía tan fríos, tan escasos. Nunca su mente había debatido tanto, no sabia que era lo mejor para ella, para ser feliz, los precios eran tan caros, más que de costumbre. Apostar a algo podía sacarle la vida si salia mal. Que caro era jugar contra el amor, que duro, que pesado, que tormentoso. El alma se le iba al piso, atraída por la fuerza de la gravedad. Es verdad que la crucé en la calle, y es verdad que lucia muy mal. Su aspecto tan dejado, su mirada a la deriva, daba esa sensación de no querer ser ella nunca mas, pero tampoco encontraba quién ser.
Eloisa se aferro mucho a un amor que juro ser eterno, nunca soñó con otra cosa que no fuera así, nunca tuvo ni el mínimo pensamiento de que algún día, quizás, tendría que lidiar con un desaire tan grande. Su fuerza no estaba, la había abandonado, su peso también producto a los pocos bocados que probaba.
Se que desparramo mil lagrimas y nunca encontró las respuestas a tantos dolores, no entendía que había echo mal para sentir algo tan profundo. No entendía porque el amor podía ser tan amargo, podía sacarla de su cuerpo de a poco. Eloisa se tendió en la cama, harta de llorar, de buscar respuestas a cosas que no la tenían, de pedirle a su Dios explicaciones de por que a ella le pasaban esas cosas, hasta que dio una fuerte suspiro y sintió su alma partir, dejándola liviana, sencilla, sin pensamientos.



El alivio duro lo que ese suspiro, al entrar el aire, su alma entro, Eloisa tuvo que aprender a vivir con el dolor, a vivir de el, SU FIEL COMPAÑERO por un gran tiempo. Algunos me dijeron que se hiso inmune, si fuera así, me encantaría pedirle la receta para no sentir el dolor del amor.

lunes, 22 de marzo de 2010

que está pasando?

Eloisa tenia un gran enjambre de mambos en su cabeza esos días de marzo. Pensaba cosas, pensaba y pensaba más cosas. Su cabeza iba a mil revoluciones por minuto afectando a su cuerpo, a su corazón, a su alma. Cada vez que su pensamiento desbordaba se deprimia.
Esos últimos días de marzo estaba bastante deprimida, ahora que lo pienso, siempre intentaba poner una sonrisa pero ante el menor conflicto todo se borraba y rompía en llanto. ¿Qué le pasaba a Eloisa?.
Algunos días me confesó temer estar volviendose loca, paranóica pero otros sentia que vivia tan reales los problemas que estaba segura que no era solo una fantasia de ella.
El verdadero problema fue cuando se estabilizo, no duro mucho dicho sea de paso, se dio cuenta que no sabia si se estaba volviendo loca o si era real, logico, era de esperarse, se le mezclaron los dias.


No tiene fin, Eloisa no logró entenderlo todavía.

lunes, 11 de mayo de 2009

Eloisa y su nueva historia

Eloisa abrió los ojos y automáticamente brotaron de ellos lágrimas; fue ahi cuando se dio cuenta que no habia sido una pesadilla.
Su cabeza giraba, ella se preguntaba por qué siempre le pasaba lo mismo. Sentía una gran confucion, no sabía que queria, no entendia nada. Solo sentía dolor.
Jamás penso que su nueva historia de amor iba a pasar por momentos asi de oscuros, jamás penso que toda la confianza que habia depositado como un acto de amor iba a ser traicionada.
Solo pensaba, esa mañana, en que podía hacer para resolverlo. No llegaba a conclusiones, no sabia que queria.
Soñaba despierta en como iba a ser esa tarde cuando fuera a su casa a hablar y lloraba.
Ella lo amaba, pero otra vez tenia una intrusa en su cuerpo que le decia que no. Elo se imaginaba dandole la mano y al instante sentia rechazo; se imaginaba dandole un beso y sentia asco.
¿Que puedo hacer?... digo, ¿Que podia hacer ella?.

martes, 23 de diciembre de 2008

ELOISA VISITA A LA DR. SUÁREZ

- Me cuesta, de verdad me cuesta - admitió acostada en el futón.
La sala de la psicóloga estaba inspirada en el barroco, los rosas pálidos y bordeauxs inundaban el lugar al igual que las rosas en jarrones de porcelana. Las cortinas de raso de la ventana dejaban entrar rayos de sol que daban en la frente de Eloisa.
- Sigo su vida, quiero enterarme de su ánimo - paró. - me cuesta admitirlo, pero la quiero, mucho en realidad y no sé que hacer - miró a la Dra. Suárez buscando una respuesta; ella solo contestó "seguí".
- Me encantaría volver a ella, abrazarla de sorpresa, decirle que la necesito y que la quiero muchisimo, que fui egoísta y que su amistad es única, pero...- , Catalina Suárez la miro y solo con ese gesto le dio a entender que prosiga, - es que, por otro lado también siento que a ella le da lo mismo mi amistad, no lo sufrió como yo, no lo sintió tan hondo - , la Dra. interrumpió - o quizás, la estas prejuzgando -. Elo se quedó callada, inspiró y siguió desahogándose.
- Es que sé mucho de ella, compartí mucho con ella, no sé, a veces me siento egoísta, si era mi amiga yo tenía que estar feliz, pero no pude... me defraude -, - si mis amigas supieran esto me dirían IDIOTA!, pero no sé a veces, es lo que siento - Catalina anotó unas cosas en su libreta y susurró - no te dejes influenciar por el "qué dirán" otra vez, viví tu vida y exponé tus sentimientos, no te guardes nada - dudando en contestar Elo retomó la historia - Me encantaría ser amigas de nuevo, pero sé que no sería igual. No puedo parar de pedir que se la trate bien y que no la lastimen, yo sé que sufrió y me dolería verla sufrir, y si sufriera me encantaría acompañarla, como antes. - Suárez le contó que las personas llegaban a nuestra vida a cumplir una misión y al finalizarla se iban, y que lo que importaba no era si ya no estaban sino, que en algún momento habían estado haciendonos bien, que lo valioso era el tiempo que se disfrutó y no la consecuencia y el dolor; le preguntó si no sentía que ella era una persona estacional... - No, bah, no sé pero tengo todas las intenciones de volver, de repetir la estación, pero tengo miedo, miedo a ser rechazada, a llevarme una desilusión aún mayor de la que tengo, miedo a que mis ganas no se reflejen del otro lado, a que sea falso el reencuentro, miedo a que su reacción no sea la que espero y que me duela mucho, MIEDO - . Riendo, Catalina le dijo: - te estudio, te trato, conozco tu vida hace un par de meses y sé bien que aunque no fuera especialista en psicología, también me daría cuenta que todos tus problemas se concentran en los miedos, pero tenes que ser libre, ganale al miedo, ganale al qué dirán, no vivas encerrada, esperando, viví, salí a buscar las respuestas, viví, sentite libre -

miércoles, 21 de mayo de 2008

Juana y Eloisa: "El Paseo Victorica"

ANTES QUE NADA: Este es un cuento escrito como trabajo práctico para lengua, tenía que ser corto y tener una situacion "paranormal" en El Paseo Victorica. Para ser más clara la consigna era : "COSAS EXTRAÑAS SUCEDEN EN EL PASEO VICTORICA".
Otra cosa a tener en cuenta si lees el cuento. Todos los personajes y sus semejanzas, así también como sus nombres son PURA CASUALIDAD.
Ahora si... leé.

REENCUENTRO EN EL PASEO VICTORICA
Mi nombre es Eloisa Rubensoth y quiero contarles la historia que me desmostró que el amos es irrompible y que puede con todo cuando es real.
En el verano, papá y mamá me propusieron hacer un viaje familiar a Europa. Imaginen mi cara, no se veía en ella nada más que una sonrisa. Acepte inmediatamente pensando que extrañaría mucho a la persona que amaba, pero que ésta era una oportunidad única en la vida y no podía dejarla pasar.
Esa misma noche llame a Juan para darle la noticia. Sinceramente estaba muy exaltada y es por eso que no entendí la forma en la que reaccionó. No le gusto la idea de estar lejos tanto tiempo, pero después de un rato entendió que no podía no viajar.
Llegó el día y me despidió en el aeropuerto prometiendome estar ahí para mi regreso. Me dió un abrazo y juramos seguir amándonos.
Del viaje disfruté cada instante, pero necesitaba saber algo de Él.
Cuando llegó el último día, me dí cuenta que había pasado mucho tiempo. Seguramente estaríamos horas y horas contando lo que nos había pasado mientras no estábamos juntos.
Arriba del avión, la azafata anunció el aterrizaje y se me hizo un nuedo en el estómago. Bajé con una sonrisa que se esfumó cuando me dí cuenta de que no estaba allí.
Llegé a mi casa enojada por la falta de interés y llamé a mi mejor amiga para contarle ya estaba de vuelta. Ella reaccionó de forma rara, ocultándome algo. Finalmente, me pidió si podíoa ir a visitarla porque había algo que debía decirme. Con miedo,intrigra y todos esos sentimientos que nos hacen sentir confusos, caminé hasta su casa. Juana me abrió la puerta, estaba toda colorada y con lágrimas en los ojos. Me abrazó sin siquiera decirme "Hola". Yo, no entendía nada pero por solo verla tan angustiada, el corazón me empezó a latir cada vez más rápido.
Nos sentamos en los sillones, me miró y titubeo: "tengo que contarte algo pero no sé como decírlo". Poso sus manos sobre las mías y lentamente me relató la forma en que Juan había sufrido el peor accidente el día que yo había viajado. Me negaba a creerlo. Lo único por lo que deseaba volver era para verlo y ahora me decía que jamás iba a hacerlo otra vez. No podía entender que nadie me hubiera avisado. Tenía tantas preguntas y ningúna respuesta. Sentí un dolor punzante que no se lo desearía ni a un enemigo. Quería que todo fuera un error. Pero no, la realidad era que una mala maniobra había terminado con la vida de Juan y con ella mi felicidad, mi fe, mis sueños, esperanzas y creencias.
Salí corriendo con un rumbo fijo. Iba a ir hasta el Paseo Victorica, el lugar donde nos habíamos prometido no dejarnos jamás. Sería la forma en la que recordándolo, me despediría de El. LLegué, me senté en el pasto y con la vista en el río seguí llorando. No sabía como iba a hacer para seguir mi vida sin tenerlo.
Mire para el costado y juro que estaba allí. No sé si era un fantasma o un recuerdo, pero me sonrió y me susurro "Jamás voy a dejar de amarte y cuidarte". Sonreí y me frote los ojos creyéndome loca. Cuando volví a mirar a donde había estado su presencia dos segundos antes, solo ví el rio.
Ahí dejé de llorar, y entendí que los kilómetros que separan esta vida de la eternidad no van a hacer que nos dejemos de amar.
El amo, por más lejos que esté, para mí siempre va a seguir llamándose Juan.




ME SAQUÉ UN 10 !

miércoles, 27 de febrero de 2008

Juana y Eloisa



Juana la miro con intriga y en el medio de un silencio que las abordaba por horas, preguntó - ¿cómo es Él físicamente? - Eloisa se quedó callada unos minutos recreando perfectamente en su mente la figura externa de Él para poder así describírsela hasta con el menor detalle a su amiga. El silencio se corto cuando comenzó a decir - es alto, muy alto, vos sabes que para mi cualquiera puede ser alto, pero Él es alto de verdad. Es de contextura grande, no gordo, grande, de espalda ancha - calló repentinamente como si le diera vergüenza continuar pero al ver los ojos que estaban fijos en su mirada se dio cuenta que esa persona era de confianza y prosiguió - es eso lo que hace que me sienta protegida cuando me abraza, que me sienta como si nada me hiciera mal - Juana esbozó una sutil sonrisa y le hizo un gesto para que siguiera con la descripción de aquella persona que Elo nombraba en tres de cuatro palabras al hablar. - Su pelo es morocho - dijo - bien oscuro y contrasta mucho con su piel tan blanca - en ese momento Eloisa puso en duda si las pecas que veía desparramadas en su mejilla eran producto de su imaginación o si de verdad existían, no podía creer que no se acordara a la perfección de sus rasgos, entonces prefirió saltear esa característica y siguió - tiene ojos castaños y pestañas largas, envidiables por cualquier mujer, te lo aseguro - una vez más sintió esa vergüenza invadiéndola, volvió a mirar a su amiga a los ojos y todo el pudor se desvaneció en menos de un segundo - podría mirarlo horas y horas a los ojos, me hacen olvidarme de todo lo demás, me aíslan del mundo y su boca es perfecta, lo es para mi, me dio tantos recuerdos - Juana la miraba tiernamente como si le contaran un cuento de princesas y la interrumpió pausada y suavemente - ¿vos sabes lo que el provoca en vos, sabes a la perfección que sentís por el? - Eloisa la miró de una forma en que delataba perfectamente su negación hacia esa pregunta, pero disfrazando esa negatoria y tratando de ganar ante lo que ella había sentido un reto de parte de su amiga, dijo - si, se perfectamente lo que siento por Él - Juana la miro con una sonrisa pequeña, y demostrando que no le creía, la desafío aún más - entonces, contame - Elo miro hacia todos lados discretamente deseando que algo interrumpiera esa conversación hasta que se dio cuenta que nada lograría hacerla escapar - El me hace sentir bien, quizás es la felicidad que hace tanto buscaba la que me da a medias, pero solo con la mitad me conformo, no puedo pedir más - calló por un segundo, tratando de convenserse de que eso estaba bien y siguió - podría pasarme horas enteras mirándolo aunque Él no me correspondiera la mirada y estoy segura que no me aburriría jamás de mirarlo si sonreiría, me da una sensación tan linda cuando lo veo sonriendo, y cuando me habla de verdad, me calma, su voz me calma. Cuándo estábamos en esa especie de relación - y miró a su amiga para confirmar que esta recordaba ese pasado no tan lejano que Elo citaba y prosiguió - Él me hablaba cerca de la cara, tanto, tanto que nuestras pestañas se rozaban y nos mirábamos y me hablaba y ahí sonreía y yo en ese momento podía gritar que no había nadie tan feliz en el mundo - Elo contaba esto con la mirada perdida en los recuerdos y una sonrisa tonta que se desdobló cuando siguió - Cuando Él me dijo que ya no podía ser que estubíeramos juntos, que el tenia su vida echa con otra persona, me dolió, yo no entendí ni entiendo porque me dolió tanto esa noticia, pero te confieso amiga que llore y llore mucho - un nudo se le hizo en la garganta y se vio obligada a parar de hablar. Juana se dio cuenta de la pena que de a poco abordaba a su amiga y le tomo la mano, Eoisa levanto la cabeza y sintió fuerza, sintió que aunque el mundo desapareciera Juana jamás iba a irse de al lado de ella entonces, en voz baja continuo - yo se que Él me produce una mezcla rara de sentimientos, se que me maneja y que cuando Él quiere me tiene, y se que no tendría que permitirlo, pero Él me hace tan feliz, no necesito que me de un beso para notar los revoloteos en mi estómago, con mirarlo a los ojos mientras sonríe ya me llena por completo, me provoca mucha felicidad - Juana notó que Eloisa ya no podía continuar hablando sin derramar la primer lágrima de una tormenta, pero ante las notables ganas de su amiga de seguir descargandose corrió su silla junto a la de ella y la rodeo con un brazo por el hombro, le dio un beso en la mejilla y la miro a los ojos - Elo - dijo con la voz más dulce y serena que había escuchado antes. Eloisa la miró con los ojos bañados en lágrimas esperando que pronunciara alguna palabra, deseaba con todo escuchar otra vez un sonido tan calmo, no tardo mucho en cumplirse su deseo y con una sonrisa que no definía si se sentía feliz por lo que le pasaba a su amiga o triste por verla llorando de tal manera, le susurró abrazandola fuerte - estas enamorada -.